lunes, 29 de marzo de 2010

585 AUR

Vení y mirá
que el cielo es infinito;
vení y mirá,
conmigo.

Veamos esta tarde
que no puede acabarse todo,
aunque sea por esta tarde
las violetas son para siempre.

Vayamos y miremos
alguna vertiente fluorescente;
juntos,
hoy, que todavía podemos.

Vení y vaciá tu alma
en una de esas
sonrisas nacaradas
para mí.