miércoles, 23 de diciembre de 2009

17:17

Era la primera vez que no ansiaba su llamado de todas las noches, la primera vez que añoraba enfermizamente su presencia sólo para unirme a él en un abrazo de esos que clavan las uñas en las espaldas buscando protección. La primera vez que deseaba fervientemente que entre los dos reinara un silencio absoluto de entendimiento mutuo y que un instante después todo pasara.

Sáquenme de esta caja, que ya no puedo respirar, saquenme de esta oscuridad. Quiero vaciarme las vísceras. Escapar, escapar, escapar.

Me duelen los costados de tantos golpes, me explota la mente de tanto pensar, se me divide la cabeza en mil partes de diversos tamaños de tanto llorar. Escapar, escapar, escapar.

¿Por qué nadie viene a rescatarme? Esperaré la llúvia púrpura, esparé tu abrazo. Espero poder escapar.

1 comentario:

psicodelic poet dijo...

Muchas gracias por visitar mi baul de poemas muchacha, extrañaba en demasia sus palabras.

Tu prosa como siempre me deleita...y en este caso...me recuerda a la abstinencia...a ese deseo nsoportable de poseer algo...de tenerlo en nuestros brazos...de arroparlo con el calor de nuestro pecho...

me recuerda a las noches sin whisky, a las tardes sin cigarrillos y a las mañanas sin el suspiro femenino en mi almohada...

un beso grande Muchachita Bulla...

Atte. Fede...