jueves, 1 de octubre de 2009

FERRERO

Primero a penas me llegaba a los tobillos era beige oscuro y me seguía a dos metros de distancia. Tenía un ojo más grande y le faltaban todos los dientes. Con el tiempo crecí yo y creció él. CRECIMOS TODOS y nos hicimos más fuertes o más vulnerables, más ciegos, libidinosos, deformes, sigilosos. Menos él, que creció desmesuradamente y se revistió de hierro. Meses después ya no podía vivir debajo de mi cama y pasó a ser púrpura oscuro, con un par de verrugas y dos dientes podridos; me llegaba a los hombros y me susurraba. Por suerte no alcanzaba mis oídos y no podía escucharlo aunque continuaba siguiéndome a donde yo fuera.
Fue en determinado momento incierto que le crecieron las garras puntiagudas y comenzó a rascarme la espalda todo el tiempo, irritándola hasta formar llagas que luego sangraban. En ese instante fue más grande que yo, color rojo furioso, con verrugas peludas y dientes puntiagudos. Ya no susurraba: gritaba guturalmente en un dialecto incomprensible, me zamarreaba y empujaba a cada paso que daba. No solo me seguía, sino que me obstruía el paso; no sólo me gritaba, sino que no entendía lo que quería decirme; no sólo me lastimaba, sino que no podía hacer nada para pararlo ni tenía derecho a quejarme: había sido yo su creadora, quien lo crió y alimentó, quien lo fortaleció y hospedó.
Con los años y cuando ya no pude soportarlo logré meterlo en un ropero resquebrajado y arruinado por la humedad que se encontraba en el fondo de la casa. No fue fácil; gritaba, aullaba y tiraba zarpazos descontroladamente. Cerré la puerta frente a él pero no tuve el valor de ponerle llave. Ahora, cada tanto y cuando escucho los crujidos de la madera desde el fondo sé que es porque sale un rato a estirar las piernas, a limar las garras y a hacerme saber que dondequiera que yo esté y lo que sea que yo haga siempre van a ser sus ojos escrutadores los que sienta clavados en la nuca; y que, en algún momento, va a volver a buscarme.

2 comentarios:

psicodelic poet dijo...

Hace poco...Una de mis mejores amigas, y una persona hermosa como pocas, Mi amiga camila Gonzalez...cumplio 15 años.

Quiza lo que hayas escrito no se remita a ello, pero lo lei y senti la misma sensacion que aquel dia que cami, cumplio sus 15 años.

Temble al pensar de la manera absurda por la cual el tiempo se desliza entre nuestras manos. Yo siempre concebi a mi querida camila, como una niña, pequeña, con esa pureza tan propia de los niños (Es psicodelica Pureza), y de repente la tierra da un giro mas en su vida y 365 dias se han cumplido. Y ella deja de ser una niña...Se convierte en una joven, con futuro de mujer.

Como digo ultimamente...es claro que la barba...no me crece tan solo a mi..

Un gusto merodear por aqui de vuelta Ana..

Te dejo un beso gracias por pasar por mi blog..

ciao!

Camilalà! dijo...

Estoy en un blog que no es mío, me siento importante :p
Yo leí eso que escribiste un par de veces, y con cada una imágenes completamente distintas venían a mi cabeza.. Fue como tirarse por un tobogán y acabar cada vez en una plaza distinta, en una nueva plaza...
Un beso .