jueves, 10 de septiembre de 2009

Bariloche


Que me trague la cuidad
y sea parte eterna
de tu cordillera,
Bariloche.

Que tus lagos reflejen ventanales
y tus calles irregulares conduzcan
a los ríos morados
ensombrecidos por la magnificencia
de los picos de las montañas.
Azul eterno.
Bariloche.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿puede suceder, quizas, que al expresar cosas que salen del alma, y cantan con voces dormidas todo aquello que tanto tiempo silenciamos, los rios de espuma y sal se secan y las palabras, cual peces ahogados en alcohol, bailan y se enredan de confusa forma, sin decir absolutamente nada..?
espero, de tus manos florezcan mas poesias, que gustosamente leere, si es que acaso las subes a este blog que tanto me entretiene...

un beso, Camila.
te firmo anonimo, porque de otra manera no me lo permite (: