sábado, 28 de febrero de 2009

Mi Pesado Corazòn

En nocturnas calles de soledad
junto a mi sentido de libertad
busco atento poder encontrar
lo que a mi corazón haga estallar

Rompo cadenas en la sociedad
mi garganta sangra de tanto gritar
de no callar ante la mediocridad
naci para vivir y no ser uno mas

Tiemblan las barreras de la moral
se quiebran las estatuas de la antiguedad
soy un gato negro, la suerte echada está
yo soy mi destino y soy mi final

El miedo no es para mal
no hay vida mas allá
en esta tierra voy a encontrar
eso que vine a buscar

Nada podrá abatir
a mi pesado corazón
mi cuerpo existe para sentir
Nadie pondrá en mí
nunca ninguna condición
mi corazón no dejará de latir

Lágrimas brillan como cristal
lenguas de un pasado animal
renace el instinto que años atrás
señores de fe quemaron sin piedad

Retazos de sueños en la realidad
buscan a alguien despertar
mis ojos abiertos siempre están
escucho el furioso llamado natural

El miedo no es para mal
no hay vida mas allá
en esta tierra voy a dejar
la sangre que hierve en mis venas

Nada podrá abatir
a mi pesado corazón
mi cuerpo existe para sentir
Nadie pondrá en mí
nunca ninguna condición
mi corazón no dejará de latir

Y cuando mis ojos cansados estén
cuando mis labios el dolor saboreen
en estas palabras encontraré
el motivo para levantarme despues de caer

Nada podrá abatir
a mi pesado corazón
mi cuerpo existe para sentir
Nadie pondrá en mí
nunca ninguna condición
mi corazón no dejará de latir


Autor: El Marquèz

viernes, 20 de febrero de 2009

El azúcar se tambalea en su taza, y pienso cuántas manos tocaron esta moneda desde su emisión hasta mi caricia.

Y pienso también otras tantas cosas estúpidas que debería anotar por si algún día dejasen de parecérmelo.

Y
entre otras cosas pienso en el azul de tus ojos,

sobre el cual anoto de inmediato,

no por miedo a olvidarlo...







sino por querer leerlo una y otra vez.

lunes, 16 de febrero de 2009

Sirena Encadenada (II)

Con el símbolo de intocable tatuado
susurró a mi oído un buenos días inesperado
solamente para decir "estoy prohibido,
pero no si seguimos nuestro libido".

Cual melodrama clásico
que deba ser secreto fue acuerdo tácito
que estés atado lo hizo irresistible
y la sorpresiva distancialo volvió sostenible.

Fatal puntapié inicial de la historia
fue una noche etílica y escandalosa
una canción imborrable a la memoria
un beso corto y una sonrisa arenosa.

Sirena encadenada
voz de marfil,
simpleza de pirata,
jugadas de alfil.

Prohibidísima sirena encadenada
de suaves y efímeras pisadas
cuando es sabido un final catastrófico,
el marinero se sabe muerto y continúa el juego mitológico.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Nacer Y Morir

Respira hondo… Profundo… Exhala. Suave…Calmo…Tieso…tiesa la mirada sobre el puñal. Las pestañas están firmes, no creen en el movimiento, hundidas en el vacío de los ojos firmes, tensos…Las cejas perfectas, asesinas…perfectas asesinas de la mirada que mata, de la mirada pesada que no descansa de mirar, de estudiar a su enemigo, de intentar ver el próximo movimiento sin tener que cubrirse de cenizas. Pero él ya estuvo ahí. Su inconsciente del presente lo lleva a revivir el momento consciente de ese pasado, que, encerrado en el calabozo más alejado de su razón, grita nuevamente que el eco de la libertad no existe más que en el sonido seco de la muerte. Pero él ya estuvo ahí. Sus labios forman la silueta perfecta de la sombra del temor…su boca juega el juego imperfecto de la ansiedad, de la locura, de la pasión, del amor, del dolor, del odio, de la desesperación, de la resignación, de la soledad, de lo que calla su voz. La mirada que mata debe morir…el puñal espera. Junto a su alejada mano, está el puñal. Pero los dedos no desean caminar, no desean suspirar, no desean recorrer el extraño camino de sinceridad, no desean… ¡Ah! Que aterrador le resulta escuchar. ¿De dónde proviene esa agonía? ¡Ah! Se vuelve a quejar su interior. Es el sonido del silencio, el que solo se escucha cuando está cerca el último momento en que se puede seguir alejado de uno mismo. Es tan brillante la luz, es tan misteriosa la oscuridad, es tan opresivo el vacío, es tan cercano el espacio, es tan temperamental el tiempo, es tan nervioso el pulso acelerado del existir. Es tan calmo el sabor del éxtasis. Es tanto que él no lo puede soportar. Sabe que está listo para dejarse caer inerte sobre el papel que yace en la mesa deseoso de beber su sangre, deseoso de sentir sus lágrimas, de rosar su piel y clavarle sus espinas dentro, muy dentro de su frágil y orgullosa piel. Está tan deseoso que le da asco. Es repugnante sentir que su vida mira directamente a su vida. Silencioso, sigiloso, peligroso, invisible…pero está ahí. Él sabe que está ahí. Él ya estuvo ahí. Ya conoce la cara de quien vendrá a cortarle el cuello para que escupa el nudo prisionero de sus palabras. Ya conoce su cara. Porque esa cara es la de él. Porque el corte lo realiza el puñal. Porque el puñal está ahora en su mano. Porque su mano se mueve lentamente. Porque lentamente cae una gota de sangre sobre el papel. Porque lentamente el papel bebe de sus gotas. Porque lentamente se forman palabras, ríos de sangre formando mares de sinceridad, de dolor, de pasión, de recuerdos, de deseos, de olvidos y miedos. Él está sufriendo, pero no deja de mover el puñal en sus entrañas. Él está sonriendo, pero no deja que caiga ninguna lágrima. Termina el ritual, no queda más sangre en su vientre ni más lagrimas en sus ojos. Una parte de él murió en el cuerpo del papel…una parte de él volvió a nacer en el papel. Pero él ya estuvo ahí. Lo comprende. Él ahora está ahí y volverá a estar. Necesita estar ahí. Deja el puñal. Ama y odia al puñal. Porque ese puñal es quien escribe sus mejores versos, sus mejores prosas, sus mejores obras. Porque ese puñal es su lapicera. Porque el escritor muere y nace cada vez que escribe. Porque el papel es su cuna y su ataúd. Porque él ya estuvo ahí. Porque él es escritor, poeta, narrador. Porque él sabe que si no vuelve a estar ahí para nacer y morir…no vale la pena vivir.



Autor: El Marquéz


La persona que más admiro, y que realmente hoy me hizo emocionar. Gracias otra vez.