domingo, 25 de enero de 2009

Sirena Encadenada

Ahí. Era una Sirena Encadenada. Ahí arriba, era un pentagrama con clave de fa. Algo completamente prohibido, casi inalcanzable (CASI). Astro luminoso entre el humo, diapasón enfurecido.
La novena maravilla alada, promotor de incendios forestales.
Su situación era una cadena perpetua con libertad condicional... su temperamento el de un Hamlet desprejuiciado. Y yo era Ofelia.
Prohibido, codiciado, tentador. Era una sirena encadenada.
Prohibido, semi inaccesible, un ascenso al Parnaso.
Prohibido, prohibido, prohibido.
Feliz de estar al margen de la ley. Feliz de ser anarquía.
Prohibido.

Tanto él como yo, cada uno por sus motivos, eramos candidatos a la Autopista al Infierno, por desición propia, por morboso placer de hacer siempre lo incorrecto.

1 comentario:

psicodelic poet dijo...

cuanta poesia veo en su prosa....cuanta musica veo en sus palabras...

cuanto misterio veo en sus oraciones...


cuanto veo...

cuanto veo...y cuanto no...



saludos señorita..


Psicodelic Poet...