viernes, 2 de enero de 2009

Óleos Cobaltos

Venía caminando cual ola vespertina
le brillaban los ojos y blanco y verde vestía.
Porque sí la boca de placer le sonreía
y cada pupila de cristales cobaltos un manojo traía.

Sorprendióla con su carcajada de asfalto
asegurando que el ser de la acera
no le impedía parar a verla de cerca.
¡Mirarte de frente, habiendo tantos óleos cobaltos!

Las luces de la calle derretíanse en hilos plata
desgarrando cada destello en alumbrar tu mirada cobalta
por destacar con cautela tu sonrisa ajazminada,
¡cuántas veces hubiera vuelto al jardín de flores no perfumadas!

1 comentario:

psicodelic poet dijo...

me suena a jazmines blancos cayendo uno tras otros sobre algun vientre celeste...

me suena a una tarde con los ojos en el cielo y las hormigas jugueteando con los brazos..

me suena a colores santos que en un rio de luces se agolpan contra los cuerpos desnudos..

me suena a musica, a poesia, a teatro y amor..

me suena a un piano sonando levemente entre la oscuridad de la habitacion..

suena..

es claro qeu tambien suena a ti no?...con las palabras correteando por el parque siendo tan felices entre si..

si es clarisimo qeu suena a ti..

a quien ams podria sonar?

a quien mas...



saludos..

Psicodelic Poet...