jueves, 29 de enero de 2009

Duchamp, Duchamp... Infinitamente gracias


Incluso el cielo tormentoso parece limpio
ni el olor a riachuelo mancha los sentidos.
Duchamp, Duc
hamp, gracias por haber existido.

Esta ciudad es de pronto tan hermosa
endulzada por tantos acentos que se rozan
Duchamp, Duchamp, la hiciste parte de tu obra.

Mis pies se niegan a seguir recorriendo
es todo demasiado perfecto
Duchamp, Ducham
p, ¿por qué no un café en el centro?

Mendoza, Caminito, la esquina, el bar.
café con crema, medialunas, un piano, los cuadros mirar.
Y a mi izquierda, Duchamp.

Mi nombre inmortalizado en su espalda
Sonrisas extranjeras, tango
s y ruedas de bicicletas.
Duchamp, Duchamp, esculturas que fueron guirnaldas.

En la majestuosa inmensidad con aroma a muerto,
hoy los barcos llegaban con vos al puerto.
Duchamp, con el viento.

Palas, mingitorios, desnudos en escaleras
erotismo plasmado tras el holograma de una puerta.
Y Duchamp, por supuesto, las
agarraderas.

Y vivirás si aunque un día, ni un barco llegue al puerto,
y escandalizarás, aunque todos los bandoneones hayan muerto
Gracias, Duchamp, por ser no perecedero.


1 comentario:

psicodelic poet dijo...

Curiosamente me viene a la mente algo que profirieron sus labios..

algo de la poesia en el asfalto...

la poesia esta en cada rincon de la despreciable realidad...solo hay que saber percibirla con la piel entre sueño, con los ojos surrealistas, con las manos en extasis...


Si, me viene a la mente esa frase...me vienen a la mente espaldas eternas, rizos eternos, soles eternos, mañanas eternas...

acaso seria todo un poco mas hermoso si, lejos de ser efimero y salvaje..fuera eterno y milagroso...


en fin...

me hace su pensar su poesia...

sin cigarrillos la noche se hace larga...sin tanto humo mi alma ve todo un poquito mas claro...

pero las espaldas...la espaldas...que eterna que son las espaldas...

tan eternas como las despedidas...quiza por eso...la espalda...es el rostro con el cual decimos adios..


salute ana clara..


Psicodelic Poet