viernes, 8 de agosto de 2008

Un millón de dos mil seis ochos de agosto

Ya son dos años si llego. Y estoy harta. Harta de extrañarte cada segundo, harta de llorar sin consuelo por situaciones que nunca tuvieron ni van a tener solución. Hoy son dos mil seis ochos de agosto y lo van a seguir siendo cada año hasta que vuelvas o hasta que me muera, lo que pase primero.
Ayer pensaba que no me estabas ayudando a crecer; hoy me doy cuenta que por tus agostos envejecí dos décadas en dos años. No sé si agradecerte o seguir odiandote en silencio (recordando que el odio es una cara del amor, cuando digo te odio lo que más se adecúa a lo que siento es un te amo interminable, acompañado de caricias y abrazos, los que siempre me pedías).
Tiempo. Todo es cuestión de tiempo. Siempre es cuestión de tiempo. Ya son dos años. Tiempo. Te regalé mis veranos, y eran tiempo también. Te adueñaste de mis inviernos, primaveras y otoños, ¿y acaso no son tiempo? Si todo es cuestión de eso, ¿Por qué, si te lo entregué todo, sigo extrañándote así?
Pasó todo lo posible y fui todo lo que pude ser. Ya no pruebo tu acidez, ya no juego a la rayuela ni creo en tus tobillos de tiza. Elegí el camino fácil: no creo pero caigo voluntariamente en ellos.
Ya no juego con tus manos de atardecer, ni camino junto a tus pantorrillas de sal y tu nariz de lino ya no roza con la mía.
Y ya no beso el botón de nacar de tu cuello.
Ya tus nubes de tormenta no son mi almohada.
Ya no duermo entre tus brazos y espalda ancha.
Y aunque siga encadenada a tus sueños, sé que aunque pasen un millón de dos mil seis ochos de agosto más no vas a volver. No vas a volver y yo te voy a seguir extrañando. Las gaviotas van a seguir viajando pero vos no vas a venir.
La vida va a seguir igual, más o menos buena, mejor; o menos peor pero vos no vas a volver hasta el día que te cruce y teniendo el valor de mirarte a los ojos y sostener la mirada aunque las penas me chorreen por las pestañas, logre que me veas sin máscaras y entiendas por qué. Por qué aunque pasen un millón de dos mil seis ochos de agosto, YO TE VOY A SEGUIR ESPERANDO.

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