miércoles 23 de diciembre de 2009

17:17

Era la primera vez que no ansiaba su llamado de todas las noches, la primera vez que añoraba enfermizamente su presencia sólo para unirme a él en un abrazo de esos que clavan las uñas en las espaldas buscando protección. La primera vez que deseaba fervientemente que entre los dos reinara un silencio absoluto de entendimiento mutuo y que un instante después todo pasara.

Sáquenme de esta caja, que ya no puedo respirar, saquenme de esta oscuridad. Quiero vaciarme las vísceras. Escapar, escapar, escapar.

Me duelen los costados de tantos golpes, me explota la mente de tanto pensar, se me divide la cabeza en mil partes de diversos tamaños de tanto llorar. Escapar, escapar, escapar.

¿Por qué nadie viene a rescatarme? Esperaré la llúvia púrpura, esparé tu abrazo. Espero poder escapar.

lunes 21 de diciembre de 2009

Té de Ruda

En un rincón atemporal en algún lugar colmado de humedades venenosas, de vapores angustiantes.
Volar. Correr, tomar velocidad, levantar vuelo y escapar. ¿Qué pasa adenrto mío? Mezcla de curiosidad con terror y ganas de no saberlo. Y siempre el mismo deseo insistente de escapar.

Aromas putrefactos, curvas y contracurvas. Durezas. Escapar, escapar, escapar, escapar.
En un recóndito sitio lleno de telarañas con la necesidad urgente y primordial de vaciarme. Vaciarme íntegra sin que quede el más mínimo rastro de vida en mí.

Pensamientos como vaivenes, como olas de un tsunami destruyendo ciudades enteras que solo pueden mirar estupefactas lo que sucede ante sus ojos, en sus interiores.

Pensamientos destructivos atenuados por recuerdos y un cuarto en la penumbra donde se guarda la más negra y pegajosa soledad.

Y opacidad, solamente opacidad. Como una opresión en el medio del pecho, como un pasillo estrecho que conduce a un solo lugar, y al recorrerlo sólo se pueden sentir las más hondas y desesperadas ganas de volver. De dar la vuelta y salir corriendo.

Como alguien enterrado vivo que araña los lados de su ataúd y desgarra su garganta con alaridos.

Como una herida que no sangra pero que sigue abierta en el medio del vientre. Y quema.

Y en medio de la opacidad, siempre la necesidad de escapar. De crearse un mundo paralelo donde sólo haya hedonismo, donde los faroles ardan eternamente sin consumirse nunca, sin que uno deba pararse a pensar. Sin que uno sienta las ganas de arrodillarse, hundir las manos en la tierra y llorar.

Delia

sábado 12 de diciembre de 2009

Infinit

Hacer el amor con vos es una actividad inexplicable, casi paranormal, sin punto de comparación con nada. Hacer el amor con vos trasciende lo corporal, incluso lo espirirual y mental, porque va más allá del entendimiento humano.
Hacer el amor con vos es un acto de total entrega, de placentera rendición a tu encanto, tu gracia, tus maneras, tus caricias, tu voz. Es contemplar embelesadamente tu sonrisa por tiempo indeterminado, dejar que su belleza única y aterciopelada penetre en cada rincón de mi cuerpo.
Y cada vez que tengo la inexplicable sensación de ser tuya y sentirte mío se crea en la atmósfera un perfume envolvente, un vaho violáceo, al tiempo que se escucha una melodía pausada.
Hacer el amor con vos es describir el mundo, en toda su geografía y demografía; y al alcanzar la cumbre de la montaña más alta, pudiendo ver el rostro descubierto de toda la humanidad llegar a la conclusión de que el mundo es una sola persona, y para mí, SOS VOS.

viernes 23 de octubre de 2009

Boschi

Es de noche y no hay luz. El cielo se cae a pedazos y un par de zapatos de cuero ajados saltan desde un quinto piso en la Avenida Viena. Hay que mantener la calma, hay que pensar friamente. Es domingo y son las 23:30. Un vestido de fiesta se quiebra en un llanto desesperado bajo la lluvia de la Plaza San Martín. Hay que hacer las cosas despacio, no debemos despertar al monstruo.
La última vela está por la mitad y no hay miras de conciliar el sueño. Un ratón corre a través del cuarto y se esconde tras el ropero. El hombre canoso lo observa tranquilo y suda a la luz de la vela en la ventana. No hay que parar las manecillas, no hay que pasar de página antes de haberla terminado. El ratón lo mira asombrado y un par de anteojos gruesos se secan la lluvia y las lágrimas en algún lugar. El hombre canoso sale al balcón. El ratón lo mira desde adentro. Lo mira y no sabe si es lluvia lo que moja la cara del hombre o si es que está llorando. Un par de tijeras cortan un mechón de pelo rubio.
Por favor que deje de llover, ya no distingo las gotas de mis lágrimas, ya no soporto la estampida del agua en los ventanales, en las paredes, en los techos, ya las voces de la lluvia se hicieron más fuertes que mi propio pensamiento. La cabeza me va a explotar. Y un par de ojos escrutadores miran desde brazos lejanos como desde adentro de un pozo.
Por favor que vuelva la luz, que la última vela se está acabando y la oscuridad me oprime y angustia. No quiero quedarme a oscurás, no, porque el monstruo va a salir esta noche, ya escucho el crujir de las maderas, y si me quedo a oscuras seguro va a atraparme. Me saco las sandalias y me acerco a la bañadera. Tomo el secador.
Los cuadros se mueven, rompo la ventana y miro mis zapatos de cuero por última vez. Tengo vértigo.
Corro por la avenida y me adentro en la Plaza San Martín, me siento en un banco e impregno la falda de mi vestido violeta con cristales salados.
Los anteojos gruesos se limpian solos, y el hombre canoso ve la vela extinguirse adentro. Él sigue bajo la lluvia contando los rayos que parten el cielo en piezas de un rompecabezas pardo. El hombre ya no puede ver al ratón pero éste lo sigue mirando desde adentro.
Hay que actuar rápido, pero manteniendo la calma: la última vela se extinguió.

miércoles 21 de octubre de 2009

MNX-1000

Vas a pasar el resto de tu vida en burbujas acrílicas creyéndote dueña de algo, creyendo que tu seducción barata, que tu risa exagerada puede servirte de algo. Sin embargo sos consciente de que nunca vas a ser su dueña, que sus versos nunca van a ser tuyos, que siempre vas a ser la otra, la segunda, que toda tu vida va a haber un PERO, y ese pero va a ser siempre en perjuicio tuyo, que aunque intentes incluso retroceder el tiempo su cuerpo estará en tus manos pero su mente jamás será de tu pertenencia un cien por ciento.
VOS y SOLAMENTE VOS elgiste eso, quisiste vivir así. Está en vos, por lo tanto, rendirte a tiempo (porque debés tener asumida la derrota), o seguir intentando hacer que las utopías sean realizables. Lo único cierto es que hay un mosntruo cerca, y este NUNCA DUERME.

domingo 18 de octubre de 2009

CAFÉ Y AZÚCAR

Podría hacer una oda
toda entera a tu sonrisa,
mirando de reojo,
escondiéndose bajo tu pelo.

Podría calcarla,
en todas sus diversas formas.
En sus contrastes, sus luces y sombras,
incluso en sus tristezas e ironías dibujarla.

Describirla en todos sus ángulos
analizarla varias maneras
compararla, definirla
en mil poesías incluirla.

Podría calcular sus dimensiones,
extraer todas sus cualidades
o simplemente hablar de ella,
solamente como un detalle,
en la persona que más amo en la Tierra.

viernes 16 de octubre de 2009

Sol Bemol

Si fuese tan fácil como amarte
como escuchar tu canto
y a tus pies caer para alabarte;
sería todo tan simple
como vos, mi obra de arte.

Si tuviera la simpleza de mirarte
eternamente a tus ojos tímidos
y sentirme devota al instante.
Sería esto tan fácil,
como adorarte. Como adorarte.

Si aceptara la distancia
tan simplemente como sucumbo
sin resistencia a tu infinita gracia;
saberte ajeno y con otro rumbo
sería entonces tan sencillo, tan afable
como besarte, como cuidarte.
Como AMARTE.