lunes 15 de junio de 2009

Lluvia Púrpura


¿Por qué es la lluvia la que nos recuerda desdichas pasadas y al mismo tiempo nos trae la más pura y absoluta FELICIDAD?

Pateando charcos, riendonos, chorreando ternura como agua por el pelo. Con la ropa empapada y la sonrisa mutua tatuada. No, no me acuerdo haber sido alguna vez tan feliz como ese día.


Desde el dormitorio, ella me llamó. Se había levantado, así, envuelta en la frazada, y estaba junto a la ventana mirando llover. Me acerqué, yo también miré cómo llovía, no dijimos nada por un rato. De pronto tuve conciencia de que ese momento, de que esa rebanada de cotidianidad, era el grado máximo de bienestar, era la Dicha. Nunca había sido tan plenamente feliz vomo en ese momento, pero tenía la hiriente sensación de que nunca mas volvería a serlo, por lo menos en ese grado, con esa intensidad.
Eternamente, Mario Benedetti

sábado 30 de mayo de 2009

Standby/on

Podríamos sentarnos en cualquier esquina a consumir ácido, aspirar pegamento o mirarnos sin
hablar.
Podríamos acostarnos en la escarcha con la espalda descubierta y reirnos de las formas de las nubes.
Podría pintarme las uñas de violeta cada día de mi vida esperando que algún Pegaso te traiga de vuelta a mi.
Podrías simplemente estar cerca y no ser nadie, nadie en absoluto.
Sin embargo me siento una nena con los tacos de su mamá que camina pisandose la bufanda y arrastrando de una mano a su osito de peluche y de la otra a su superheroe imaginario.
Y aunque las distancias no se puedan acortar, aunque seamos apedreados por infinitas muchedumbres, aunque el espejo social no nos acepte como parte de su reflejo, aunque se nos
caigan los años a pedazos, aunque nos sobren argumentos y nos falte la voz, aunque parezca imposible, aunque sea casi un capricho, no podría yo ser más feliz.

jueves 7 de mayo de 2009

G.

Me miré al espejo por última vez antes de salir y me vi con un brillo en los ojos, con una sonrisa nerviosa y las manos temblorosas; una mentira blanca tatuada en la frente y ganas de verte en todo el cuerpo.
Viajé cuarenta minutos por cuadras interminables, por lugares comunes que se redescubrían, por plazas que eran campos, por edificios que eran mazorcas, por calles que se ensanchaban al mirar a un lado y a otro. Y sabiendo siempre que del otro lado estabas vos.
Y después caminé pesadamente con un calambre en el estómago y un nudo en la garganta tratando de distraerme y no pensar en lo que iba a encontrar al final del camino. Y después te vi. Y el resto se resume a tu sonrisa, a tus abrazos, a tus miradas cómplices, a tus labios sobre mi frente, a tu pelo reposando en mi hombro, a mi cara sobre tu pecho, a tu voz en mi oído. El resto sos vos y las calles quilmeñas que hoy tienen un solo significado; sos vos y el paredón de una casa sobre Alsina, sos vos y un banco en Rivadavia, sos vos y todos los negocios cerrados, y una estatua viviente, y malvaviscos, y canciones.
Y aunque hubiese sido la ultima vez, sé que sos vos. Ahora , que sos vos.

martes 31 de marzo de 2009

No sé de qué, pero me río,

Contemplo tu boca discretamente mientras vos mirás el suelo, la contemplo con intriga y un dejo oculto de deseo. Luego subo fugazmente mi mirada hasta tus ojos y los sorprendo mirándome, por lo que intstantáneamente desvío mi vista al suelo, mientras imagino como vos contamplás mi boca discretamente para luego mirar mis ojos y encontrarme viendote. Ambos agachamos la cabeza. Es todo tan hermosamente imposible.
Y ahora que tus cadenas están rotas seguís siendo Sirena, seguís estando prohibido pero cada vez sos más perfecto.
Tomo tu mano, te beso en la boca y me río; no sé de qué, pero me río. Te sorprendo con un abrazo fuerte y después un comentario de lo más insolente. Y vuelvo a tomar tu mano, y vuelvo a besarte en la boca y vuelvo a abrazarte fuerte, pero ya no me río; porque sé que tenés que irte, y, aunque lo prometas, no sé si vas a volver.

sábado 28 de febrero de 2009

Mi Pesado Corazòn

En nocturnas calles de soledad
junto a mi sentido de libertad
busco atento poder encontrar
lo que a mi corazón haga estallar

Rompo cadenas en la sociedad
mi garganta sangra de tanto gritar
de no callar ante la mediocridad
naci para vivir y no ser uno mas

Tiemblan las barreras de la moral
se quiebran las estatuas de la antiguedad
soy un gato negro, la suerte echada está
yo soy mi destino y soy mi final

El miedo no es para mal
no hay vida mas allá
en esta tierra voy a encontrar
eso que vine a buscar

Nada podrá abatir
a mi pesado corazón
mi cuerpo existe para sentir
Nadie pondrá en mí
nunca ninguna condición
mi corazón no dejará de latir

Lágrimas brillan como cristal
lenguas de un pasado animal
renace el instinto que años atrás
señores de fe quemaron sin piedad

Retazos de sueños en la realidad
buscan a alguien despertar
mis ojos abiertos siempre están
escucho el furioso llamado natural

El miedo no es para mal
no hay vida mas allá
en esta tierra voy a dejar
la sangre que hierve en mis venas

Nada podrá abatir
a mi pesado corazón
mi cuerpo existe para sentir
Nadie pondrá en mí
nunca ninguna condición
mi corazón no dejará de latir

Y cuando mis ojos cansados estén
cuando mis labios el dolor saboreen
en estas palabras encontraré
el motivo para levantarme despues de caer

Nada podrá abatir
a mi pesado corazón
mi cuerpo existe para sentir
Nadie pondrá en mí
nunca ninguna condición
mi corazón no dejará de latir


Autor: El Marquèz

viernes 20 de febrero de 2009

El azúcar se tambalea en su taza, y pienso cuántas manos tocaron esta moneda desde su emisión hasta mi caricia.

Y pienso también otras tantas cosas estúpidas que debería anotar por si algún día dejasen de parecérmelo.

Y
entre otras cosas pienso en el azul de tus ojos,

sobre el cual anoto de inmediato,

no por miedo a olvidarlo...







sino por querer leerlo una y otra vez.

lunes 16 de febrero de 2009

Sirena Encadenada (II)

Con el símbolo de intocable tatuado
susurró a mi oído un buenos días inesperado
solamente para decir "estoy prohibido,
pero no si seguimos nuestro libido".

Cual melodrama clásico
que deba ser secreto fue acuerdo tácito
que estés atado lo hizo irresistible
y la sorpresiva distancialo volvió sostenible.

Fatal puntapié inicial de la historia
fue una noche etílica y escandalosa
una canción imborrable a la memoria
un beso corto y una sonrisa arenosa.

Sirena encadenada
voz de marfil,
simpleza de pirata,
jugadas de alfil.

Prohibidísima sirena encadenada
de suaves y efímeras pisadas
cuando es sabido un final catastrófico,
el marinero se sabe muerto y continúa el juego mitológico.